Teléfonos celulares: arte y nanotecnología
Uno de los principales campos de aplicación de la nanotecnología (tecnociencia relacionada con un conjunto de técnicas necesarias para manipular la materia a escala de átomos y moléculas) está relacionado con el desarrollo de nuevos materiales con propiedades inusuales.
En ese sentido, recientemente, el Nokia Research Center (NRC) y la Universidad de Cambrige de Gran Bretaña presentaron al “hipotético celular Morph” en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York. Morph es mucho más que prototipo de un celular.
Es un concepto para demostrar cómo los aparatos móviles del futuro pueden ser flexibles, permitiendo al usuario transformar su celular en formas radicalmente diferentes. Imaginemos un celular con diseño de vanguardia, flexible, transformable, con superficie auto-limpiante y capaz de funcionar con energía solar, entre otras características.
Sus propiedades estructurales permitirían doblar los teléfonos para transformarlos en otro objeto como una agenda, una cámara o hasta un reloj/pulsera con variados diseños. También existiría la posibilidad de cargar el teléfono con la luz solar, de hacerlo inmune a los líquidos, transparente y hasta con capacidad para reconocer objetos cercanos.
Tanto la nanotecnología como la biotecnología son el resultado de una simbiosis entre la ciencia de avanzada y la tecnología. Ambas constituyen un nuevo paradigma dejando en el pasado la obsoleta división entre ciencia y ciencia aplicada, o entre ciencia y tecnología.
Esta verdadera e histórica revolución corre el límite entre lo posible y lo imposible, y hasta es capaz de conjugar una armónica sinfonía entre las mencionadas tecnociencias y el arte.
El acuerdo entre Nokia y la Universidad de Cambridge pretende conjugar las ventajas de la nanotecnología con el arte y la electrónica para crear celulares tan funcionales como el Morph, con materiales suficientemente flexibles para transformarse fácilmente, y brindar belleza y comodidad al usuario.
El Cronista 2/03/10
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