El sadismo en los jefes es una manifestación de un tremendo complejo de inferioridad. Habitualmente, son personas que temen que sus colaboradores terminen quedándose con su puesto y por eso están todo el tiempo marcando el territorio.
Coincido, en gran medida, con el comentario de Gabriel, los jefes sádicos sólo pueden prosperar en entornos con empleados masoquistas. Cuando te toca un jefe con estas características, hay que tomar cartas en el asunto, y no temer hablar con la autoridad superior (o con el jefe del jefe si es necesario).
Mantenerse pasivo llevar a reforzar los patrones sádicos en el jefe.
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