Partamos de la base de que este "empleado problemático" no tiene por qué ser precisamente agradable para con el resto.
Una empresa es una cuestión, por sobre todas las demás, económica, y si él es quien cumple el objetivo final de esta empresa, poco va a interesarle a tu superior lo conflictivo o no que pueda ser.
Vos tenés que mirarlo atentamente desde la perspectiva del superior empresario. Tomar algún tipo de carta en el asunto podría hasta ser perjudicial para vos misma, ya que en la categoría de "prescindible" sos vos quien encaja y no el.
La opción de Damián es la más indicada desde esta perspectiva, ya que realizar algún tipo de actividad conjunta puede (y de hecho logra) mejorar la comunicación entre los empleados, que es la parte fundamental del entendimiento, ya que, en muchas ocasiones, estos hablan en distintos idiomas a la hora de un conflicto.
Y siempre tengamos presente que tu sensación es una cuestión netamente moral, y que, como tal, es intangible y poco sólida, ya que desde esa misma moralidad, el tiene derecho a aislarse de toda persona que crea necesaria.
Para ser un poco más pragmático: tu empresa, tus reglas. Mientras no lo sea, tampoco podés hacer valer tus reglas.
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