En mi caso, tuve (y aun hay episodios aislados) problemas con mi supervisor motivados por celos profesionales (tengo muchisima mas experiencia y cursos en la clase de equipos utilizados aqui). Cuando vi que se estaba poniendo un poco pesado, hable con el sobre el tema, asegurandole que no me interesaba ni iba a interesar nunca su posicion, dandole precisa descripcion de lo que resultaba desagradable de ella. Por un tiempo la paz renacio pero fue solo por pocos meses. Dado que ya habia hablado con el, recurri a mi gerente, quien me pidio paciencia y que el no iba dejar que nada llegue a mayores (evaluacion de performance, aumentos, etc). Asi fue, la envidia/recelo continua, pero acotada, dado que no compartimos horarios y que nos vemos 4 o 5 veces al año (aca alguno me envidiara) el tema convivencia se soluciono. Aqui (vivo en Miami) el tema de abuso de autoridad es delicado, una queja a HHRR puede llegar a ser algo muy jodido para el acusado y para el gerente del sector, por lo cual mi proceder fue avisar a mi gerente que si continuaba la discriminacion (palabra magica aqui) elevaria a HHRR una queja formal. Van 3 años del episodio, todo parece bastante tranquilo.
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Mientras miro las nuevas olas, yo ya soy parte del mar.
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