Una pyme para ser considerada de base científico-tecnológica debe cumplir al menos con una de las siguientes condiciones:
- Finalidad de explotar nuevos productos a partir de resultados de la investigación científica y tecnológica.
- Capacidad generadora de tecnología poniendo en valor el conocimiento para irradiarlo y transferirlo a su entorno.
- Basar su actividad en el dominio intensivo del conocimiento científico y tecnológico.
El conocimiento científico y tecnológico se genera en universidades y centros de investigación diseminados por todo el mundo. Otrora este conocimiento se plasmaba mayoritariamente en publicaciones en revistas científicas incrementando el volumen crítico del saber universal.
Aproximadamente partir de 1980, la humanidad comenzó a tomar conciencia acerca de cuatro crisis de difícil solución: un crecimiento en la población mundial de 3000 millones de habitantes cada 50 años, la mengua de las reservas de energía no renovables de la tierra, el incremento en los niveles de contaminación con una peligrosa acumulación de gases que contribuyen al calentamiento global y, un declive constante de la diversidad biológica.
¿Dónde encontrar las respuestas a la crisis planteada? Obviamente, en ese volumen crítico del saber universal. Pero, un nuevo elemento aparece en escena: el conocimiento científico crece en forma exponencial y en múltiples frentes con distintas respuestas posibles a las necesidades humanas primarias. Hacen falta empresas centradas en el conocimiento con posibilidades de rápida adaptabilidad de sus productos: las pymes de base científico-tecnológica.
Hoy constituye una
práctica intensa la formación de pequeñas y medianas empresas integradas por un pequeño grupo de investigadores de alguna universidad e inversores que aportan el capital necesario.. La mundialización del comercio y los negocios juega también a favor de estas pymes originándose una matriz operativa para importantes cambios económicos y sociales.
Tanto a nivel internacional como local, el sector privado y el público, convergen en la implementación de pymes basadas en el dominio intensivo del conocimiento científico y tecnológico. Su crecimiento exponencial va de la mano de la necesidad de mantener un mundo habitable con condiciones de vida dignas para la mayor cantidad de la población.
Le corresponderá a la pyme de base científico-tecnológica dar respuestas originales a las problemáticas del siglo, constituyéndose en múltiples semillas pioneras en una avanzada hacia los mercados con futuro. Nunca antes tantas publicaciones científicas se cambiaron por patentes, ni el conocimiento científico tan velozmente se transformó en productos esperados.