La debacle financiera global sacude los cimientos de la industria biotecnológica. Muchas firmas de biotecnología pequeñas se verán obligadas a declarase en quiebra, cancelar investigaciones, despedir a empleados o venderse a grandes compañías. No obstante las inversiones en proyectos biotecnológicos están activas y siguen aumentando a pesar de la crisis.
Entre septiembre del año 2008 hasta el presente, en medio de las fuertes perdidas originadas en el mundo debido a la “crisis de las hipotecas”, se acrecentaron las inversiones de importantes empresas decididas a “comprar el conocimiento” originado muchas veces en las pymes de base científico-tecnológicas del sector, las más afectadas por falta de financiación.
Así, Roche acaba de comprar en 46.500 millones de dólares el 44% de la compañía americana Genentech empresa pionera en biotecnología de la cual ya controlaba el 56%; la multinacional británica GlaxoSmithKline ha anunciado en noviembre del año 2008 la compra de la biotecnológica estadounidense Genelabs Technologies por unos 57 millones de dólares con el objetivo de reforzar su presencia en el desarrollo de tratamientos contra el virus de la hepatitis C; la compañía farmacéutica Eli Lilly compra ImClone Systems, especializada en desarrollo de medicamentos contra el cáncer en 6.500 millones de dólares; la farmacéutica alemana Bayer, por su parte, adquirió Direvo Biotech, empresa dedicada a la ingeniería de proteínas en 210 millones de euros; la agroindustrial Syngenta, tercera en el mercado mundial de semillas transgénicas, adquiere Goldsmith Seed, empresa de investigación y biotecnología innovadora dedicada a la producción de plantas florales en 74 millones de dólares; Pfizer, la mayor empresa farmacéutica del mundo, anuncia fuertes inversiones para centrar su accionar en la producción de células madre a partir de la piel con miras de posicionarse en un futuro mercado de biomedicina personalizada. Su plan consiste crear un equipo de 55 científicos especializados en terapias basadas en células madre a partir en solventar y compartir desarrollos con centros de universidades y pymes avanzadas en el citado campo. Se podrían citar muchos otros ejemplos de inversiones realizadas en medio de la crisis y otras efectivizadas durante el 2008, algunos meses antes, abarcan desde la obtención de biodiesel a partir de microalgas y alimentos transgénicos hasta las clásicas del área de la salud, como ser la adquisición de Ventama Medical Systems por Roche por un monto de 2.400 millones de euros. Ventana Medical Systems, ente otras, desarrolló pruebas para determinar qué pacientes enfermos de cáncer de mama respondían positivamente al anticuerpo monoclonal Herceptin producto estrella de de Roche para combatir metástasis del cáncer de mama.
La crisis les brinda la oportunidad a las empresas consolidadas de comprar el conocimiento de vanguardia ante el ahogo financiero de las pymes biotecnológicas, incorporando a su personal especializado y potenciando con sus mayores recursos el desarrollo de la industria biotenológica.
Mientras grandes empresas de otros sectores anuncian despidos de personal y la paralización de nuevos proyectos, la biotecnología demanda más personal calificado y mantiene un flujo de inversiones con proyección de fututo apareciendo estas casi inmune frente a los avatares de la economía real. Un estudio realizado por el Massachusetts Biotechnology Council (MBC) señala que el 85% de las empresas del importante polo biotecnológico de Massachusetts tiene en sus planes tomar más personal en los
próximos dos años, como consecuencia de su expansión.
Los inversores poderosos infieren que el crecimiento del sector biotecnológico está directamente relacionado con el curso de sus investigaciones y desarrollos en un proceso, no cíclico sino continuo y exponencial, tendiente a dar respuesta a las necesidades primarias en el contexto socioeconómico futuro.