Un fideicomiso es una figura legal que tiene múltiples usos. Está compuesta por 3 partes básicas: fiduciantes, fiuciario y beneficiarios. Los primeros son los que aportan activos al vehículo (por ejemplo, dinero). El fiduciario es el que se ocupa de administrar esos activos con un cierto fin, es decir, recibe un mandato de los fiduciantes para hacer determinadas cosas, y los beneficiarios que son quienes recibirán los beneficios de lo actuado. En general estos últimos coinciden con los fiduciantes.
El fiduciario debe ser alguien independiente de las partes involucradas y asume el rol de propietario fiduciario de los activos. Una cuestión muy diferencial de la figura del fideicomiso es que crea lo que se conoce como “encapsulamiento del activo”. Ello significa que aisla a los activos de lo que les pueda suceder a los fiduciantes por cuestiones ajenas al fideicomiso.
En el mundo de las finanzas, existen lo que se llama fideicomisos financieros. Son los que cuentan con un fiduciario bancario (o una entidad aprobada por la CNV para serlo) y además el fideicomiso tiene calificación de riesgo emitida por una Calificadora, de forma que tienen oferta pública.
En los últimos años se han hecho en Argentina muchos fideicomisos financieros con
préstamos personales, por ejemplo. La entidad originadora se convierte en fiduciante y cede los créditos al fideicomiso, que luego los securitiza. Ellos significa que éste emite títulos calificados con oferta pública que se colocan en el mercado y se repagan con el flujo de los
préstamos cedidos, que a su vez constituyen su garantía.
Usualmente los inversores invierten en estos vehículos a una tasa muy inferior a la que pagan los clientes por sus
préstamos, lo cual constituye un gran negocio financiero, además de darle liquidez a esa cartera. No obstante ello, es usual que se emitan dos tipos de certificados, los senior y los subordinados. Los segundos absorben la primera parte de la morosidad y por ello son más difíciles de colocar en el mercado.
En EEUU ha sido muy usual hacer securitizaciones de hipotecas. La calidad de los activos, como se sabe, fue empeorando en los últimos años y terminó generando la famosa crisis de las sub prime mortgages.