Trabajé 4 años en modalidad "homeworking" (para una multinacional de IT), como analista y también como coordinador en distintos proyectos.
Cuando tenés tiempos límites formales y estrictos, junto a procesos/procedimientos predecibles, rinde. Tu empleado cumple con lo pactado, o no cumple. Tu conocimiento del proceso te da una pauta de cuánto tiempo puede requerir la operación, y así evaluar si la productividad diaria del empleado es la que requiere la empresa, o si se está rascando todo el día en la casa.
Ahora, no sé cómo serán tus "investigaciones de mercado"... si cada uno de tus empleados es autónomo en su función o si trabajan en equipo, si dependen unos de otros para consulta e información, si hay mucho trabajo intelectual (que variará de persona a persona) en vez de algo más mecánico/standard, si no tenés manera de medir el tiempo eficazmente invertido en la labor, si el proyecto puede atrasarse porque sólo uno de los miembros baje su desempeño... el riesgo aumenta en el teletrabajo cuando la situación se pone "gris". Una contra verificada del teletrabajo es que retrasa la difusión de información entre los miembros del equipo (a menos que definas reglas muy claras y las sigan - es fácil levantar la cabeza y compartir un dato, ya cuando hay que mandarlo por mail, si es algo chico la gente no lo hace... pero las cosas chicas se acumulan y suman conocimientos), y también la cohesión. Los vínculos interpersonales existen y no se desarrollan de la misma forma cara a cara que cada uno en su casa trabajando por separado.
Tenés que tener mucha confianza en el empleado y saber que va a trabajar con responsabilidad. Me pasó de tener gente a cargo que en la casa se dedicaba a sacarse la pelusa del ombligo, jugar con su propia compu, y también los casos de gente que trabaja bien pero aprovecha para hacer cosas familiares/personales estirando los límites, y que por esa razón cuando el negocio REQUIERE su presencia y atención, no están disponibles y algo no sale como tendría que haber salido.
Nunca falta el descarado que te avisa "se me cayó internet" y lo ves posteando en Facebook, o el que fue al banco, la cola se hizo más larga de lo que esperaba, y se perdió una conferencia donde tenía que aportar datos.
Manejando eso con reglas claras (y la posibilidad de revocar el
privilegio de hacer teletrabajo, tampoco te quedes sin nada de espacio físico en la oficina), es una herramienta
práctica.