Apple tiene una larga historia de innovaciones que revolucionaron nuestras vidas, desde el desarrollo de la primera computadora con interfaz gráfica allá por los '80 hasta el híper promocionado iPod.
Ahora, la compañía de
Steve Jobs se ha impuesto un nuevo objetivo: morder parte del billonario mercado de la telefonía móvil a través del lanzamiento del iPhone.
Sin embargo, ¿cómo ingresar a un mercado maduro donde varios titanes innovan a ritmo frenético? En otras palabras, ¿cómo puede Apple diferenciar su producto para aportar un nuevo valor a los clientes?
En una conferencia celebrada en San Francisco, Jobs presentó, en los siguientes términos, la característica distintiva de su iPhone: "Todos nacemos con el mejor dispositivo señalador incorporado: nuestros dedos. El iPhone los usará para crear la interfaz más revolucionaria desde el mouse".
En lugar de los botones convencionales, la pantalla del iPhone es también su teclado. Por otro lado, el nuevo chiche combina, en un mismo dispositivo, las mismas funcionalidades que el iPod y la conectividad de Internet que ya ofrecen los
Blackberries.
Ahora bien, ¿cuáles son las perspectivas para el nuevo bebé de Apple? ¿Será el iPhone para el mercado de los celulares el equivalente del iPod en el mercado de la música?
El artículo
Why Apple's iPhone is Not the Next iPod de la prestigiosa
FastCompany, nos ofrece un interesante análisis el escenario estratégico futuro.
En los primeros tiempos, el impacto será mínimo. Jobs lo sabe e incluso fijó
objetivos conservadores de ventas para el cortísimo plazo. Hasta fines del 2008, Apple se conformará con conquistar el uno por ciento del mercado (lo que equivale a vender nada menos que 10 millones de teléfonos por año).
Sin embargo, todavía seguirá lejos de los líderes como Motorola (con el 33 por ciento del mercado), LG (15 por ciento) y Nokia (14 por ciento).
Desde luego, el posicionamiento de un producto no se hace de la noche a la mañana. ¿Es posible que el verdadero éxito del iPhone llegue en un relativo corto plazo (digamos, en el 2009)?
Los analistas se muestran escépticos. Algunas
encuestas previas al lanzamiento señalan que el iPhone seguirá siendo demasiado caro para el mercado de los móviles (las dos versiones, de 4 GB y 8 GB, se venden a 500 dólares y 600 dólares respectivamente).
Por un lado, es cierto. El precio no parece excesivo si consideramos que el iPhone incluye también conectividad a Internet y las mismas prestaciones que el iPod.
No obstante, su alto costo actuará como un poderoso medio de disuasión para quienes, al comprar un
teléfono móvil, sólo quieren un aparato portátil para hacer llamados (y que pueden obtener por menos de 100 dólares). Así, el iPhone seguramente no logrará captar el segmento de usuarios que temen a los innumerables "gadgets" que complican el uso del teléfono (aunque Jobs jura que su iPhone es ultra sencillo de utilizar).
En este sentido, al menos durante los primeros tiempos, el iPhone no será un producto masivo sino que irá dirigido a un segmento de fanáticos tecnológicos ansiosos por tener lo último (y no tienen problemas en pagarlo). Sin embargo, este segmento sigue siendo una minoría en el mercado móvil.
¿Significa esto que fracasará el revolucionario iPhone?
Si lo comparamos con el shock que significó el iPod en su momento, el impacto será ínfimo. El reproductor de mp3 de Apple conquistó velozmente un mercado donde casi no existían competidores. No es el caso, desde luego, del saturado mercado de los
teléfonos móviles. Por lo tanto, en el corto y mediano plazo, el iPhone será más bien un chiche tecnológico para entendidos.
Sin embargo, desde una perspectiva de largo plazo, el proyecto iPhone tiene perfecto sentido. En realidad, más que una apuesta por conquistar en poco tiempo el mercado de la telefonía móvil, es parte de una estrategia más global de Apple que incluye el reciente lanzamiento de Apple TV.
A través de una combinación entre diseño innovador, conectividad a Internet y la tecnología de reproducción del iPod, el iPhone es una apuesta de Apple por posicionarse en uno de los grandes negocios del futuro: la industria de los medios digitales.
De la redacción de MATERIABIZ
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