Por Fabiana Gadow
En el mundo globalizado, las organizaciones tienden a
modelos horizontales donde los resultados dependen de la cooperación de sus empleados, la transversalidad de los procesos y
proyectos, y la asociación con clientes y proveedores.
Así, la construcción de redes sólidas de cooperación, la integración, la flexibilidad y la
comunicación se convierten en habilidades críticas para gestionar relaciones efectivas con clientes y potenciar la eficacia de los
equipos de trabajo.
En este marco, el análisis de interconexiones organizacionales permite identificar cuán bien fluye la información en la empresa, quiénes son los depositarios y personas clave.
Precisamente, un mapa de redes brinda un esquema gráfico de las relaciones dentro de la organización: quién comparte conocimiento con quién, quién va a quien para obtener qué, cuán frecuentemente las personas se comunican entre sí, quién tiene el poder, quién hace que la información circule en la red, quién confía en quién, etc.
De esta forma, el análisis de las redes informales permite:
1) Mejorar el flujo de información para la toma de decisiones sobre
alianzas y acuerdos
2) Evaluar si la colaboración entre funciones es ordenada y eficiente
3) Revelar cómo un equipo utiliza su expertise y el de la firma en general
4) Asegurar una adecuada integración luego de
fusiones y/o grandes
cambios organizacionales
5) Contribuir a organizar las llamadas "comunidades de práctica", es decir, los grupos de empleados que hacen el mejor uso de las competencias y expertise compartimentalizados o dispersos en la firma
6) Identificar y acercar a los "desconectados" dentro de la organización
7) Identificar a aquellos empleados con demasiadas responsabilidades, permitiendo una redistribución más equilibrada del trabajo
8) Mejorar las habilidades organizacionales para trabajar en red y capitalizar rápidamente las nuevas oportunidades
9) Brindar una valiosa evaluación de la transferencia de conocimiento entre áreas y funciones
10) Eliminar los cuellos de botella
11) Identificar y valorar la presencia de los "conectores", aquellos individuos que juegan roles importantes en mover el flujo del trabajo
En definitiva, gracias a esta herramienta, una empresa puede evaluar la riqueza de la red con el objetivo de ampliarla y optimizar el desempeño de la organización.
Fabiana Gadow
Directora de Recursos Humanos de
Deloitte