Por Federico Ast
El coqueto Espacio Norton recibió ayer la visita de muchos
directores financieros de corporaciones argentinas y multinacionales.
El motivo: la presentación de los resultados del
Estudio Mundial de CFO 2008 realizado por
IBM Global Business Services en colaboración con
Wharton School y
The Economist Intelligence Unit.
Tras una recepción con algunas copas de buen espumante, tomó la palabra Fermín Márquez, Latin America Financial Management Leader de IBM, quien presentó los puntos destacados de esta investigación donde participaron 1.230 directores financieros de empresas de todo el mundo.
Veamos algunas de las conclusiones:
1) La agenda del CFO
Tradicionalmente, el director financiero era responsable de
gestionar los riesgos de la organización.
Desde luego, esta sigue siendo una de sus actividades principales.
No obstante, los CFOs ahora tienen otras prioridades: medición y seguimiento de los resultados, cumplimiento de los requerimientos legales (coletazo inevitable de la sanción de la ley
Sarbanes-Oxley en 2002) y la mejora de los procesos de la función financiera.
2) Cambios en la naturaleza de los riesgos
Como su nombre lo indica, la función del director financiero consistió típicamente en gestionar riesgos financieros.
Así, por ejemplo, el CFO era responsable de planificar un
portafolio de inversiones financieras que resguardara a la organización de, por ejemplo, los potenciales costos de una devaluación.
No obstante, señala el estudio de IBM, el 87 por ciento de las situaciones de riesgo que enfrentan las empresas no son de índole financiera.
Los riesgos más frecuentes son de tipo estratégico, vinculados con la toma de decisiones sobre mercados, clientes, productos o
fusiones y adquisiciones.
Por lo tanto, la agenda del CFO incluye cada día más actividades de evaluación y gestión de riesgos no directamente relacionados con las finanzas.
3) ¿Están las empresas preparadas para gestionar los riesgos?
Un viejo adagio del management reza: "
lo que no se mide, no se gestiona".
Y lo cierto es que, si una empresa no cuenta con una serie de herramientas y procesos para cuantificar los distintos riesgos que enfrenta, su gestión del riesgo será errática e ineficaz.
Así, existe cuatro puntos fundamentales a implementar en cualquier organización: un plan contable global y estandarizado en todas las unidades de negocios, una
definición común de los datos a lo largo de toda la empresa, procesos financieros comunes y estándares globales.
En este punto, el panorama parece bastante lúgubre. De hecho, sólo una de cada siete compañías encuestadas cumple con todos los requisitos para una gestión eficaz de todas las potenciales situaciones de riesgo.
Valga un ejemplo para ilustrar este punto. La encuesta de IBM incluía una pregunta sencilla aunque crucial: ¿cuánto tardaría en saber cuánto tiempo gastó su empresa en viajes a nivel mundial el mes pasado?
A priori, tratándose de CFOs de grandes organizaciones, uno esperaría, en la enorme mayoría de los casos, una respuesta del estilo: "gracias a nuestros sistemas globalmente integrados, puedo disponer de esa información inmediatamente".
Pero lo cierto es que sólo un 45 por ciento de los encuestados reveló que podría averiguarlo en menos de una hora. El resto oscila entre un día y una semana.
De esta forma, el gran desafío que parecen enfrentar los directores financieros consiste en crear los procesos y capacidades para generar información confiable que sea la base de una adecuada gestión de riesgos.
Federico Ast
Editor de MATERIABIZ