El
calentamiento global ya ha dejado de ser una amenaza para convertirse en una triste realidad. Por ahora, su impacto económico es restringido. Sin embargo, de mantenerse la tendencia actual, algunos científicos estiman que terminará costando un 20 por ciento del PBI mundial.
En este marco, la Cámara de Comercio Argentino-Británica organizó un desayuno de trabajo con una persona que conoce de primera mano la problemática y ha venido trabajando en el tema durante años: Susan Miller, miembro de la Comisión Conjunta del Proyecto de Ley sobre Cambio Climático del Parlamento Británico y de la Subcomisión de la Unión Europea para asuntos de Medio Ambiente y Agricultura.
En una breve exposición de apenas unos 20 minutos, la disertante ofreció un pantallazo concreto acerca de algunos desafíos que enfrenta el mundo de los negocios ante el cambio climático.
Por un lado, señaló, la mano invisible del mercado ya brinda a las compañías una serie de incentivos para considerar a la reducción de gases como una oportunidad (y no sólo como un costo).
1) Oportunidades de marketing
Actualmente, en un marco de creciente presión de la opinión pública sobre el calentamiento global, una empresa "verde" puede ganar una gran ventaja en términos de imagen.
Algunas lo han comprendido a la perfección. El HSBC, por ejemplo, declaró en 2005 que todos sus procesos de negocios eran totalmente compatibles con el medio ambiente.
Wal-Mart, por su parte, está intentando cambiar su imagen de corporación "antipática" a través de una reestructuración radical y ecológica de su
supply-chain.
2) Las ventajas del "first-mover"
Es un hecho que, tarde o temprano, el paradigma energético fósil dejará de existir y el mundo se moverá con
nuevas fuentes de energía (aunque todavía está por verse cuál será la predominante).
En este marco, ser pionero en el desarrollo de una fuente energética limpia y económicamente viable puede construir una ventaja competitiva de varias décadas de duración.
3) Eficiencia
Ahora bien, incluso dentro del tradicional paradigma energético fósil, las inversiones en reducir las emisiones de gases carbónicos no se encuentran necesariamente reñidas con una "bottom-line" saludable en el corto plazo.
British Petroleum, por ejemplo, redujo notablemente sus niveles de contaminación mediante la aplicación de tecnologías más eficientes de producción. Así, la empresa obtuvo, además del reconocimiento por sus esfuerzos ambientales, reducciones de costos en metálico.
4) El mercado global del carbono
Ahora bien, estos incentivos privados para la reducción de gases están muy bien. Sin embargo, a veces, el mercado tiene otros tiempos que el planeta. Los resultados de los incentivos privados recién comenzarán a cosecharse en un mediano y largo plazo.
Pero la Tierra no puede esperar tanto. El calentamiento global es un problema que existe ahora y que debe corregirse cuanto antes. Por lo tanto, señaló la oradora, la única forma de crear los incentivos para una acción inmediata radica en la articulación de medidas institucionales que curen la miopía cortoplacista de los agentes.
Y, según la especialista, la única forma de lograr este objetivo radica en la extensión, a nivel global, del "
mercado de la contaminación" desarrollado en el seno de la Unión Europea bajo el nombre de European Union Greenhouse Gas Emission Trading Scheme.
En este esquema, cada industria recibe un bono anual que le otorga el derecho a emitir una determinada cantidad de gases. En caso de superar el límite, la compañía debe comprar el excedente a alguna empresa limpia que se mantenga por debajo del límite.
De esta forma, los gobiernos europeos pueden mantener a raya la polución al tiempo que generan un incentivo hacia la implementación de técnicas ecológicas de producción. En efecto, las empresas contaminantes ven dispararse sus costos al tiempo que deben ir comprando "derechos de contaminación" a las industrias limpias. Estas últimas, por su parte, ven aumentar sus ingresos por la venta de los derechos.
Así, la medida apunta a generar, entre las industrias contaminantes, incentivos para inversiones en técnicas más modernas y limpias de producción.
De la redacción de MATERIABIZ
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