Por Ricardo Crespo y Federico Ast

Nacido en Tucumán en 1901, hijo de un alemán y una salteña, Raúl Prebisch se trasladó en su juventud a Buenos Aires para estudiar en la Facultad de Ciencias Económicas.
Tras desempeñarse en varias funciones públicas (llegando a ser incluso gerente general del Banco Central desde su creación en 1935 hasta 1943), en 1949 se hizo cargo de la secretaría general de la CEPAL, desde donde realizó los aportes teóricos que lo hicieron mundialmente conocido.
En efecto, Prebisch quedó en la historia como uno de los creadores de la teoría del deterioro de los términos del intercambio que explicaría por qué los
países subdesarrollados resultan perjudicados en el comercio con las naciones avanzadas.
En el "Estudio Económico de América Latina" (1949), Prebisch sostiene que los términos del intercambio de los productos primarios tienden a deteriorarse en relación con los artículos industriales.
Así, esta tendencia del mercado deriva en un progresivo empobrecimiento de la periferia. En otras palabras, los países emergentes deben exportar cada vez más bienes primarios para importar la misma cantidad de artículos industriales.
Ahora bien, ¿a qué se debe el fenómeno?
En primer lugar, los productos primarios exhiben una elasticidad demanda-ingreso inferior a los industriales. Es decir, a medida que se incrementa la renta del consumidor, se reduce la proporción destinada a la compra de alimentos pero aumenta la demanda de artículos industriales. Entonces, el aumento de la riqueza en los países avanzados sólo impacta débilmente sobre la demanda de bienes primarios (y, por lo tanto, no presiona sobre sus precios).
En segundo lugar, sostiene Prebisch, el progreso técnico habría tenido efectos distintos en los rubros primarios e industriales. En la industria, los avances de productividad se tradujeron en mejoras de salarios en las naciones avanzadas. En los sectores primarios, por el contrario, la incorporación de tecnología se reflejó en una mayor eficiencia y una baja de los precios internacionales.
Así, para revertir la tendencia al progresivo empobrecimiento, Prebisch aconsejaba la implementación de una política proteccionista de industrialización por sustitución de importaciones. Sólo a través del desarrollo de un poderoso tejido industrial, América Latina podría quedar a salvo del deterioro de los términos del intercambio.
En su célebre libro de 1981: "Capitalismo periférico. Crisis y transformación", Prebisch explicitó su teoría y desarrolló con mayor profundidad los conceptos de "centro" y "periferia" ya esbozados en el documento de 1949. Allí, reforzaba su creencia en que sólo la intervención estatal podría industrializar América Latina.
El avance técnico, piensa Prebisch, genera un excedente que queda en mano de los industriales quienes dedican buena parte a gastos de consumo. Entonces, se produce un retraso en la inversión que impide volver a generar los puestos de trabajo destruidos por el avance tecnológico. Para Prebisch, este proceso es fatalmente necesario y su corrección supone la intervención del Estado
En definitiva, Prebisch fue un economista ecléctico con influencias
neoclásicas,
marxistas y keynesianas. A medida que uno va leyendo su obra, puede ir reconociendo elementos de unas y otras. No obstante, hoy sus ideas han caído en un cierto descrédito y han sido criticadas por su falta de respaldo empírico (y también por el fracaso del modelo sustitutivo).
De todas formas, Prebisch sigue siendo, por lejos, el economista argentino que ha producido el mayor impacto sobre la teoría económica mundial.
Ricardo Crespo
Profesor de Economía del
IAE
Federico Ast
Editor de MATERIABIZ