Por Germán Viceconti*
Cada vez más PYMES eligen cambiar el modelo de software tradicional por las nuevas posibilidades que brinda el modelo de trabajo tercerizado en el proveedor (recientemente identificado con las siglas SaaS – Software as a Service). Definido como el integrante más importante de la Cloud Computing (el uso de servicios informáticos a través de Internet), no para de crecer, desarrollarse y multiplicarse, tanto en Argentina como en el mundo.
Un promisorio futuro guarda esta forma de trabajo que continúa dando cifras de su impactante desarrollo. Según un reciente estudio, el gasto total de servicios IT en 2014 superará los 55 mil millones de dólares. Los ingresos por SaaS crecen 5 veces más rápido que el gasto en todas las aplicaciones y 6 veces más rápido que todo el software, por lo que, para 2012, el 82% de los nuevos productos se lanzarán en formato SaaS.
El ASP (Application Service Provider o Proveedor de Servicios de Aplicaciones, la denominación anterior del SaaS) es ventajoso en todos los aspectos (seguridad, costo, velocidad, disponibilidad), por tanto siempre es conveniente sobre la modalidad tradicional. Esta forma de trabajo ofrece aplicaciones completamente funcionales a sus usuarios, no necesita mucha sofisticación y es menos complejo que las costosas, largas y muchas veces complicadas implementaciones de herramientas informáticas tradicionales. Supone, asimismo, ahorros considerables en infraestructura y recursos.
El diferencial tiene que ver con ser una solución integral, mientras que el resto de las ofertas son parciales y limitadas al lugar físico en dónde se alojan los datos y a los recursos de hardware destinados. La ventaja competitiva es incluir todos los aspectos que influyen en la disponibilidad del servicio por parte del cliente: hardware, licencias, tareas de soporte y mantenimiento, actualizaciones, conectividad, etc. Sin dudas, el futuro del SaaS llegó para quedarse.
*Coordinador Nuevos Negocios de
NeuralSoft